alfareríaHERNÁNDEZ


Tradición alfarera

Un poco de historia de la alfarería en Cespedosa de Tormes


Vista de Cespedosa de Tormes desde el Alto la Horca

Situada a orillas del río Tormes, Cespedosa de Tormes tiene una larga tradición en la actividad alfarera, que se remonta a siglos atrás.


Nuestros antepasados desarrollaron una intensa labor en la creación de piezas de barro, dejando un legado que aún perdura en la historia de la región.

Los restos de cerámicas antiguas y de hornos, junto con bifaces y otras herramientas neolíticas, no muy distantes de los dólmenes, se acumulan en las orillas del río. Son testimonio de una actividad alfarera que ha pasado de generación en generación.

Aunque muchas de estas piezas se destruyen con las fluctuaciones del pantano, su huella histórica sigue siendo evidente.

Algunas de las cerámicas encontradas tienen un aspecto muy diferente a la alfarería considerada como tradicional, asemejándose a las cerámicas romanas, lo que refleja la evolución y adaptación de esta artesanía a lo largo del tiempo.

La historia de la alfarería en Cespedosa de Tormes ha estado marcada por hechos históricos, guerras y cambios sociales, lo que ha llevado a evolucionar de forma drástica para no desaparecer

Durante la posguerra, la misería estaba incrustada en la vida cotidiana. Existían muchas carencias, los utensilios de cerámica eran los básicos e imprescindibles para la vida rutinaria.

Benita, madre de José y Bernardo, hermanos.

Foto de la bisabuela Benita y del tío Bernardo

Foto del abuelo José en la mili

Foto del abuelo José en la mili

Poco margen quedaba para piezas de decoración. Apenas huchas, florindas, botijos de trampa y tiestos.

No debemos pensar que anteriormente no existiera mayor variedad -como nos demuestran los restos de las piezas arqueológicas que regularmente nos devuelve el pantano.

Alfarería Hernández siempre ha apostado por mantener intacta la tradición y de este modo ha perdurado a través de las generaciones.

En la actualidad sólo queda abierto este taller en el pueblo. A mediados del siglo XX trabajaban en el oficio más de treinta alfareros.

Piezas de barro de los años 90.

Foto de Castro Prieto


La tradición familiar de la alfarería Hernández

Foto de la abuela Guillerma pintando un botijo

Abuela Guilerma pintando un botijo

La Alfarería Hernández mantiene viva la tradición familiar transmitida a lo largo de muchas generaciones.

Juan, nuestro padre y figura referente del oficio alfarero, falleció prematuramente con 50 años, aprendió el oficio de su padre, éste de su abuelo, y así durante infinitas generaciones.

El abuelo José y la abuela Guillerma tuvieros diez hijos. Aunque varios de ellos aprendieron el oficio, sólo dos apostaron por vivir de él.

Juan y Flores comenzaron a trabajar juntos en el taller de su padre hasta que pudieron construir su propio taller.

Años después Flores consigue ser profesor de alfarería en Torrejón de Ardoz. Asentando allí su residencia de manera permanente hasta que fallece.

En los años ochenta ya sólo quedan en Cespedosa tres talleres abiertos. El de Manolo, el de Félix y el de Juan.

En 1982 fallece Juan y es su mujer, Agusti, quien lidera el taller ya que trágicamente se queda al cargo de cinco hijos con edades comprendidas entre los 12 y 21 años.

Ella se involucra de lleno, en cierto modo le sirve de terapia para atravesar esa durísima etapa de su vida.

Podemos verla en esta foto hecha por Castro Prieto, su ahijado y premio nacional de fotografía, como una figura poderosa y triste, afrontando la vida.


Agusti mirando de frente, triste, rodeada de piezas de barro y con un paño para sacudir los botijos en su mano

Foto de Castro Prieto


En sus manos lleva el trapo que se utilizaba para sacudir las pavesas de los ramos que se quedaban adheridas a las piezas durante las cocciones.

Ese trapo simboliza, en parte, ese periodo tan triste y tan duro de su vida. La recuerdo levantándose a media noche para abrir el horno y que se fuera enfriando.

Era la última en acostarse y la primera que se levantaba. Atendía al oficio, a sus hijos, iba a las ferias... Pero sin duda fue sanador para ella.

La extensión generalizada del uso del plástico y la escasa experiencia de los nuevos miembros del taller se convierten en agentes dinamizadores que impulsan a tomar nuevos criterios de producción.

Si quieres ver más fotos relacionadas con la gente que trabajó en el taller haz clic aquí: Galería de fotos familiares

Alfarería Hernández supo adaptarse a los nuevos tiempos y se incorpora al mercado diseñando unas piezas novedosas y aceptando todo tipo de encargos.

Por otra parte, son cuatro miembros trabajando con iniciativas dispares, y pronto aumenta el número de trabajadores al formar cada miembro su propia familia.

La pasión por el barro y la cerámica ha sido una herencia que se conserva con orgullo. Este es el punto fuerte que permite evolucionar y mantener viva la tradición.

Seríamos ingratos si no reconociéramos la participación femenina en esta tradición.

En Cespedosa el oficio de alfarero ha sido históricamente considerado como una labor masculina.

Las mujeres decoraban las piezas y participaban en otros aspectos menos visibles del proceso, sin recibir jamás el reconocimiento que merecen: "solo se consideraban ayudantes", pero su papel ha sido fundamental en la continuidad de esta artesanía.

Las mujeres decoraban las piezas y participaban en otros aspectos menos visibles del proceso, sin recibir jamás el reconocimiento que merecen: "solo se consideraban ayudantes", pero su papel ha sido fundamental en la continuidad de esta artesanía.


Piezas tradicionales



Como antes he señalado, las alfarerías de toda España sufren un revés con la implantación generalizada del plástico en cada hogar, pero también por la adquisición de las neveras en las casas y la llegada del agua corriente a las viviendas.

El desarrollo permitió acabar con la miseria existente pero para la alfarería tradicional fué un duro revés.


Las piezas que se elaboraban entonces y aún se producen son: cántaros y medios-cántaros, botijos y botijas, botellas de agua, botijos de campo y botijos de nevera, ollas y tiestos, jarros de vino -con y sin cinchos-, cantimploras, botijos de trampa y florindas, calboteros, cerditos de hucha y huchas normales...

Para conocer las piezas tradicionales que se hacen en el taller haz clic aquí: Ver nuestras piezas tradicionales


Las piezas de cada alfarero son como la caligrafía: Semejantes, pero diferentes.

Lo mismo ocurre con las decoraciones. Cada taller tiene sus propias maneras de decorar



Piezas de menaje de cocina y otras piezas de interés





Esta serie de piezas se incorporan a la produción del taller en los años 90

Comienza siendo una gama específica para la cocina. Se realizaba vajilla y piezas utilitarias par guardar alimentos como ajos, laurel pimentón, sal y azúcar, legumbres y pastas. Cacharros para reciclar aceite, jarras de agua, ensaladeras...

Esta serie evoluciona con el tiempo y se adapta a las necesidades de mercado. En la actualidad se producen muchas piezas con este estilo.

Para ver nuestra produción haz clic aquí: Ver piezas de menaje





Piezas para FUEGO





Para realizar este tipo de piezas para cocinar al fuego compramos pastas refractarias que cocemos a unos 1015 grados.

Es un tipo de pasta áspera, ideal para soportar cambios de temperaturas elevadas o muy bajas.


Para ver nuestra produción haz clic aquí: Ver nuestras piezas para fuego

Hacemos cazuelas altas y bajas -de cualquier tamaño- pucheros, bandejas para asar, platos de chuletón...

Muchos de nuestros clientes regentan espacios hosteleros y están muy satisfechos con el resultado del producto.



MUÑECAS





Son piezas decorativas. Impactaron en el siglo pasado, en la actualidad son muy demandadas las muñecas regionales y las meninas.

Para ver nuestra produción haz clic aquí: Ver nuestras muñecas



ANIMALES





Los animales que se producen en el taller de la alfarería Hernández han ido evolucionando desde los inicios.

También se ha incrementado su variedad y se han incorporado a los belenes.

Alguno de ellos tienen funcionalidad como los que están preparados para depositar los móviles, o las tortugas bomboneras.

Podemos encontrar gatos, perros, tortugas, búhos, vacas, burros, gallinas y gallos, culebras y gusanos, mariquitas, elefantes, mascotas de perros variados, y una amplia variedad de imanes.

Si quieres ver nuestros animales haz clic aqui: Ver nuestros animales



BELENES





Comenzaron a crearse unos belenes muy sencillos pero los clientes que coleccionan este tipo de producto animan a desarrollar nuestra imaginación.

Cada año apostábamos por realizar unas piezas arriesgadas y generalmente alguien se interesaba por ellas.

Nuestro agradecimiento a todos ellos que han hecho posible que este oficio sea más atractivo y emocionante para quienes trabajamos a diario.

Si quieres ver nuestros belenes haz clic aqui: Ver nuestros belenes



Piezas únicas





Al igual que con los belenes, el hecho de que hayamos tenido coleccionistas de botijos que nos han apoyado económicamente comprando nuestras propuestas, ha supuesto un desbordamiento de imaginación proyectada en cada botijo.

Generalmente no son botijos funcionales, sino esculturas.

Gracias a todos ellos.

Pero la gama de piezas únicas va mucho más allá de las colecciones de botijos.

Existen esculturas abstractas, esculturas figurativas, jarrones, cuadros, platos de colgar, ánforas...

Si quieres ver algunas de estas piezas tan interesantes haz clic aqui: Ver nuestras piezas únicas